Springerle de lavanda y bergamota


Que si amo las galletas?
Claro que si, las adoro, me encantan y sobre todo estas y no porque sean recontra  ricas si no porque son preciosas.

Hola amigos, estoy con una gripe que me tiene de la cama al sofá, del sofá a la cama y entre cama y sofá me hago de vez en cuando una galleta, una pena que no puedo probar bocado pero cuando me cure...


El año pasado visitando el mercado navideño de la estación central de Zurich descubrí una casa con la que quedé flechada, estaba una pared llena de moldecitos de los springerle y no se por que pero no me compré ninguno, quizás porque ya tenía unos cuantos en mi poder, pero estos estaban mucho mas lindo que los míos, igual no compré nada!


Este año, después de haber pasado 12 meses pensando en lo tonta que fui de no haber comprado uno, me fui con todo el impulso del mundo a comprarme toda esa pared (cosa que no ocurrió porque cada molde es carísimo), en fin, que me compré dos para empezar una buena colección.
La casa se llama Änis Paradies y está justo debajo del ángel .


Y ahora dejo de dar tantas explicaciones y vueltas y vamos directo a la receta.

Ingredientes:

500 gr de Azúcar impalpable
4 Huevos
1 Pizca de Sal
1 cdita de Flores de Lavanda trituradas al máximo
o
1 cdita de Cáscara rallada de Bergamota
Anís
Lima
Limón
o
Naranja
(les recomiendo que mezclen lavanda y bergamota que huelen soñadas)
50 gr de Manteca blanda
500 gr de Harina

Procedimiento:

Lo primero que tenemos que hacer es que si tenemos el libro de Peggy Porschen , no darle bola porque está mal puesta la temperatura (o por lo menos el libro que está en alemán) y las galletas se nos arrebatarán como me pasó a mi y de verdad que me enojé mucho, pero bueno, ya pasó!

Batimos bien los huevos hasta que dupliquen su volumen e incorporamos el azúcar, la lavanda y la ralladura de bergamota, seguimos batiendo agregamos la manteca, la sal y la harina, ahora formamos la masa, yo tuve que agregar un pelín mas de harina porque mi masa quedó muy pegajosa, tiene que ser una masa blanda pero no se debe pegar a las manos porque si no no saldrían bien las galletas.
Estiramos la masa en la mesa (tiene que estar bien espolvoreada de harina) que quede de 1 cm y medio de espesor mas o menos, ahora apretamos la forma en la mas y con un corta pasta cortamos las galletas.
 En una placa de horno cubierta con papel manteca colocamos las galletas y las dejamos a temperatura ambiente por 24 horas que se sequen, esto es elemental para que después solo tengamos que terminar de secar con el horno y no tanto cocinar para que queden blancas!

Pasadas las 24 horas encendemos el Horno a 140° nada más y horneamos las galletas mas chicas durante 25 minutos y las grandes una media hora.

Estas galletas tienen que quedar medio doraditas la parte de abajo.
Se conservan en una lata durante tres meses.
Son galletas muy duras, generalmente se las unta en un vino dulce o en el café para que se ablanden.
Las originales son con anís pero yo las prefiero con sabores cítricos.


Si las galletas les resultan desagradables como dijo mi guerrera, entonces sirven para decorar el arbolito!

Besitos